Yo he tenido a una persona a la que quería y quiero mucho. Un hermano mayor. Me entendía, me escuchaba, hablábamos, siempre estabamos juntos, pero no se cómo pasó que esa amistad se fue acabando. Hasta que llegó ese final. Ese final en el que todo es blanco, y no hay nada que ver en el futuro, pero si buenos momentos de los que puedes recordar. Cuando miras una foto y con tan solo ese recuerdo tus ojos lagrimean una y otra vez de dolor y tristeza. Te preguntas a ti mismo que que es lo que has hecho mal. Le has hecho daño, no le has apoyado en sus peores momentos... Recuerdas... si estuvistes en sus malos momentos ayudando como pude... me humillé delante de gente de la que ni yo le hablaba para poder solucionar las cosas, estuve yo, ayudandolo queriendolo y haciendo que cada día saque una sonrisa con la que para mi era la mejor del mundo. Esto suena a amor, y si, amor de hermanos. Piensas que has tenido amistades, amistades que acaban sin un porque y también te duele... Pero sabes que la amistad de años que tienes nunca nunca acabará... Es tan perfecta, tan bonita y de todo lo que puede ser una amistad que nunca verás el día en el que acabe.
Cuando ese día llega y caes y te despiertas de ese sueño, sufres, sufres como no has sufrido por nada, sientes que se te ha roto parte de tu cuerpo y que para mi en especial, esa persona que me hacía reir a carcajadas cada día de mi vida. Solo quiero que sepa que le quiero mucho y que aunque él a mi me haya demostrado que no, lloro cada día de mi vida que recuerdo... Te quiero, y espero que algun día te des cuenta de lo que has perdido.
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